Urbanismo de Torrelodones

El municipio presenta diferencias demográficas entre sus distintas entidades poblacionales. En Torrelodones (centro), La Estación y Los Bomberos se da un hábitat concentrado, frente a la dispersión que caracteriza a los restantes núcleos. Estos últimos prácticamente carecen de zonas comerciales, industriales y de servicios, que se localizan preferentemente en los primeros.

Torrelodones (centro), conocido popularmente como Torrelodones-Pueblo, integra el casco histórico. Éste se configuró en la Alta Edad Media alrededor de una única calle, cuyo trazado se mantiene en la actualidad a través del eje viario conformado por la calle de Carlos Picabea, la plaza de la Constitución y la calle Real.

A lo largo del siglo XX, la localidad fue expandiéndose, en un primer momento, hacia el sur, con la construcción de edificios a ambos lados del antiguo Camino Real de Valladolid, y la creación del Barrio de La Cañada; y hacia el oeste, con el Barrio Vasco. Posteriormente, se urbanizaron el Monte de Los Ángeles, ubicado al este del casco histórico, y la base de la montaña del Canto del Pico, situada al norte.

El tipo de vivienda dominante en Torrelodones-Pueblo son los bloques de apartamentos y pisos, entre dos y cuatro alturas, aunque también se conservan viviendas unifamiliares típicas de la arquitectura rural de la Sierra de Guadarrama. Los chalets independientes y adosados sustituyen a los pisos en las zonas más alejadas del casco antiguo.

La Estación, también llamada Torrelodones-Colonia, surgió en el último tercio del siglo XIX, alrededor de la estación ferroviaria. Su caserío queda constituido por bloques de pisos, chalets independientes, edificados tanto en grandes parcelas como en pequeñas, y chalets adosados.

Torrelodones-Pueblo y Torrelodones-Colonia pueden ser considerados como los principales centros sociales, administrativos y económicos del municipio. En ellos reside el 64% de los habitantes y se concentra la inmensa mayoría de los comercios, industrias y servicios existentes en el pueblo.

En las entidades de población de Los Peñascales, El Gasco, Los Robles y La Berzosilla ha prevalecido históricamente la función residencial. Este perfil urbano tiene su origen en la segunda mitad del siglo XIX, con la aparición de grandes fincas privadas, más o menos alejadas del centro. En la segunda mitad del siglo XX, se procedió a su parcelación para la creación de urbanizaciones de chalets independientes, promovidas y urbanizadas por empresas privadas y administradas directamente por sus respectivas comunidades de propietarios, que se hacían cargo del suministro de agua, del alumbrado o de la pavimentación de las vías urbanas, entre otros servicios. Con el paso del tiempo, estas áreas han perdido su carácter privado inicial y han quedado integradas dentro del municipio como entidades de población, asumiendo el ayuntamiento la prestación de los citados servicios. con el consiguiente deterioro de la calidad de vida del Municipio. El incremento poblacional de los últimos lustros es uno de los principales problemas de este antaño bello y tranquilo pueblo madrileño.

El tipo de vivienda dominante en estas zonas es el chalet independiente, asentado sobre pequeñas parcelas, generalmente habilitadas como jardines. En los últimos años del siglo XX y primeros del XXI, también han proliferado los chalets adosados. Se trata, en cualquier caso, de construcciones de una o dos alturas.

Por su parte, el núcleo de Los Bomberos presenta un origen diferente. Se creó en el siglo XXI a iniciativa del propio ayuntamiento, con la decisión de urbanizar un espacio anteriormente agreste y especialmente bonito, situado en las inmediaciones de la finca privada Los Bomberos, de la que toma su nombre. Fue diseñado a modo de extensión periférica de Torrelodones-Pueblo, con manzanas de chalets adosados, bloques de pisos y zonas comerciales.

There are no comments yet.

Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*